El embrujo de Ibiza
© Carlos Garrido
Ibiza
Eivissa

Una categoría define a algunas ciudades: el embrujo. Combinación de su realidad histórica con un peculiar espíritu. Ibiza es un buen ejemplo.

La capital de las Pitiusas es una ciudad pequeña, pero contiene tanto como un continente entero. El conjunto amurallado, de época renacentista, se conserva íntegro. Una geografía de baluartes, rincones, miradores y terrazas que dominan el paisaje marino, con Formentera al fondo. Pero, además, la parte antigua cuenta con callejones sinuosos, pequeños palacios, huertos, conventos. Un auténtico microcosmos. Sin olvidar la fascinante herencia púnica, presente en los museos. Fuera de la muralla, la zona popular de la Marina se ha convertido en una mezcla inusual de vida antigua y futurista. Una gran multitud, de todo tipo, circula por ella día y noche. Ibiza tiene un gran embrujo. Capaz de cambiar la vida de quienes la conocen.